España, no has visto todo
La política exterior de Pedro Sánchez es, cuando menos, emocionante, por decirlo de algún modo. Soy incapaz de hacer una enmienda a la totalidad en este campo, por más que me parece que la figura del ministro de Exteriores, Albares, no es la más adecuada para el cargo en estos momentos. Pero las cosas son como son: las encuestas empiezan a mostrar una ligera subida del PsoeE (y no, no es precisamente por la política interior, ni por la falta de escándalos, ni por la transparencia hacia el ciudadano). Y no pocos medios y varias cancillerías europeos elogian sin rodeos la posición anti-Trump y anti-Netanyahu del presidente español. En La Moncloa se está desarrollando hasta el final la estrategia 'los enemigos de mis enemigos son mis amigos'. Por ejemplo, con China.
Sánchez inicia esta semana su cuarto viaje oficial a China. Las edulcorantes versiones oficiales dicen que él y Xi se han convertido 'casi en amigos', al mismo tiempo que la hostilidad, verbal y factual, con Trump y Netanyahu, que están amenazando clarísimamente a España por su posición diplomática frente a la Casa Blanca y Tel Aviv, se recrudece. También en la semana que entra, Sánchez mantendrá una importante 'cumbre' en........
