La seguridad como punto de encuentro
Durante años, nos enteramos de la inseguridad por notificación. Una alerta de WhatsApp, una cifra que se comparte en redes, una nota de prensa sobre un robo en otra localidad o región. Para buena parte de los ciudadanos urbanos, la inseguridad no era una experiencia propia, era una noticia. Algo que le pasaba a alguien, que llegaba mediado, casi siempre ajeno.
Confieso que cada vez es más difícil escribir esa frase en pasado. Para muchos de nosotros, la inseguridad dejó de ser algo que llega por notificación. Hoy la sentimos más cerca, más cotidiana, más presente en la forma en que decidimos por dónde caminar, a qué hora salir. No es pánico generalizado, pero es una alerta constante, de fondo, que antes no estaba ahí.
Y si a quienes vivimos en ciudades con cámaras, con policía cerca, con entornos relativamente protegidos, nos cambió la manera de vivir nuestros días, vale la pena preguntarse qué significa esa sensación para........
