Salud y vida
Existe un viejo axioma que dicta: “Mente sana en cuerpo sano”. En esta oportunidad, deseo reflexionar sobre el impacto definitivo que tienen los buenos hábitos en nuestra existencia terrenal; específicamente en cuatro dimensiones esenciales: la salud física, la emocional, la mental y la espiritual. Juntas conforman la integridad de la vida humana.
La salud física es el cimiento para una longevidad plena. Si bien es cierto que portamos predisposiciones genéticas o enfermedades hereditarias, la ciencia médica ha avanzado a pasos agigantados, logrando controlar y en muchos casos, erradicar múltiples padecimientos. No obstante, es allí donde interviene la responsabilidad individual. Mientras algunos deciden combatir activamente sus dolencias, otros las provocan o agudizan mediante hábitos nocivos: el sedentarismo, los excesos en la alimentación y el alcohol, el tabaquismo, la automedicación y el uso de........
