Menos horas no bastan
La reducción de la jornada laboral a 42 horas semanales puede ser una buena noticia. Más tiempo para la familia, el descanso y la vida personal debería traducirse en mayor bienestar. Sin embargo, también puede convertirse en una oportunidad perdida si creemos que basta con cambiar el número de horas en la ley.
Para producir mejor se necesita formación, tecnología, crédito, infraestructura, conectividad y empresas capaces de organizar adecuadamente sus procesos. El problema es que el país no tiene una sola realidad productiva. No enfrenta las mismas........
