Sincerarse a la baja
El actual Presidente ganó con 58% en segunda vuelta, la elección más contundente de la historia reciente, pero su aprobación cayó a 33%, con una desaprobación de 55%. El reencuadre funciona mejor cuando existe una reserva de confianza previa, y esa le resulta cada vez más más escasa al gobierno.
En 1957 un psicólogo propuso una idea que terminó explicando mucho más que la conducta individual: cuando una persona sostiene dos creencias, o una creencia y un hecho, que resultan incompatibles entre sí, experimenta un malestar que la empuja a resolver la contradicción, y esa resolución rara vez toma el camino de aceptar sin más que la creencia original estaba equivocada. Suele resultar psicológicamente menos costoso reinterpretar el hecho nuevo hasta que deje de amenazar la creencia.
Setenta años después, la disonancia cognitiva se convirtió en una herramienta de trabajo habitual en comunicación política, porque describe con precisión el problema que enfrenta cualquier gobierno que corrige una promesa: entender el ajuste no le sirve de mucho al ciudadano si, además, debe procesar que la promesa original no se habría cumplido.
Los datos duros son: en junio, un decreto reemplazó la meta de déficit cero por un déficit estructural de 1,5% del PIB al 2030; dieciséis de los últimos dieciocho ejercicios presupuestarios cerraron en déficit estructural, cifra que atraviesa gobiernos de distinto signo; al día siguiente, la meta de crecimiento para 2030........
