¿Bajar el impuesto corporativo? Mal momento y eficacia cuestionable
Cabe esperar que el próximo debate legislativo pese bien los pros y los contras de estas medidas, tanto en cuanto a su oportunidad en un contexto de tensión fiscal como a su eficacia económica.
El nuevo Gobierno desea implementar una reducción del impuesto corporativo (IC) del 27% al 23% y volver a la integración al 100% del IC. Estas medidas parecen imprudentes en el contexto presente de estrechez fiscal y sin muchos efectos de impulsión del crecimiento. ¿Por qué?
Es cierto que tal reducción del IC tiene efectos de anuncio: “He aquí un Gobierno pronegocios”, dirá el inversionista, lo que podría impulsar sus proyectos de inversión.
Sin embargo, representa una pérdida de ingresos de US$ 2bn. Pasado el entusiasmo inicial, el efecto positivo de la medida sobre el crecimiento solo sería plenamente visible en un horizonte de 10 años, según el informe del Comité de Expertos sobre Espacio Fiscal. Durante mucho tiempo, solo el costo fiscal aparecerá. Por esta razón, la prudencia aconsejaría diferir la medida.
Es incluso probable que nunca veamos una ganancia fiscal. El mismo informe afirma que un punto menos de IC elevaría el nivel del PIB en un 0,65%. Los cuatro puntos, de 27% a 23%, tenderían por tanto a aumentar el nivel del PIB de un 2,6%. Los ingresos fiscales crecen........
