Irán y los 100 días de una guerra que ha sacudido al mundo
La paradoja final es tan simple como inquietante. La guerra fue concebida para transformar a Irán, pero 100 días después, Irán sigue en pie y quienes parecen haber cambiado son Estados Unidos, Medio Oriente y el propio orden internacional.
Este lunes 8 de junio se cumplen 100 días desde el inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel en contra de Irán. Como ocurre con frecuencia, la cifra tiene un valor más simbólico que militar. Después de todo, ninguna guerra se decide por el calendario. Sin embargo, 100 días constituyen tiempo suficiente para realizar una primera evaluación y responder una pregunta incómoda: ¿qué ha cambiado realmente desde que comenzaron los bombardeos?
La respuesta desafía buena parte de las expectativas que existían al inicio del conflicto, porque si el objetivo era provocar el colapso del régimen iraní, destruir definitivamente sus capacidades nucleares remanentes y obligar a Teherán a renunciar a sus ambiciones estratégicas, los resultados parecen estar muy lejos de las promesas iniciales.
La gran paradoja de estos primeros 100 días es que el país que aparece mejor posicionado políticamente es, precisamente, el que fue atacado.
Cuando Estados Unidos e Israel iniciaron las operaciones militares, muchos analistas anticiparon una rápida degradación de las capacidades iraníes. Algunos incluso especularon con la posibilidad de una crisis política interna capaz de poner en peligro la continuidad de la República Islámica, pero 100 días después el régimen teocrático continúa en pie, sus estructuras políticas siguen funcionando, y no se produjo la esperada rebelión interna ni el colapso de las instituciones. Tampoco se concretó la entrega de las reservas de uranio enriquecido (alrededor de 400 kilos) que figuraban entre los principales objetivos estratégicos de la campaña.
Por supuesto, Irán ha sufrido daños significativos. Perdió a figuras clave, como el exlíder Supremo Alí Jamanei, ministros y altos mandos militares, además de infraestructura y recursos estratégicos. Sin embargo, en política internacional, la victoria no siempre pertenece al actor más poderoso, sino al que logra impedir que su adversario alcance sus objetivos. Desde esa perspectiva, la capacidad de resistencia demostrada por Teherán hoy constituye uno de los hechos más relevantes de esta guerra.
El costo político para........
