El sofisma de las consultas y firmas
En los 34 años que lleva la Constitución de 1991, la experiencia que ha demostrado que muchas de las instituciones que se diseñaron para depurar o mejorar la política han producido efectos contrarios.
Se trató o se quiso liberar al país del bipartidismo y de la cultura del bolígrafo, algo que fue bien intencionado, pero se desarrolló mal y el efecto, a la postre, fue acabar con los partidos y dar lugar a agrupaciones sin ninguna ideología programática ni organizativa que más bien son partidos de garaje y la mayoría con la única misión de expedir........
