¡Que no le dé pánico!
Amigos cercanos me han comentado la preocupación generalizada entre los padres de familia de varias instituciones educativas de nuestra capital, ante la presencia de jóvenes consumidores de drogas, quienes son vecinos del barrio, hijos de sus amigos del club, compañeros de clase de sus hijos; en fin, hacen parte del círculo cercano. Esta problemática los ha tomado por sorpresa, al punto de que algunos han pensado incluso en retirar a sus muchachos del colegio y matricularlos en otro. Nunca será la mejor decisión evadir la situación. El consumo de drogas por parte de los jóvenes se presenta en Montería, Moñitos, Chinú, Sahagún, Bogotá, Medellín —a manera de ejemplo—, en cualquier lugar de Colombia y fuera de ella. Lo cierto es que no podemos salir corriendo: ¡tenemos que afrontarlo!
Con el ánimo de minimizar la angustia de mis amigos, compartí la preocupación con una amiga psicóloga con amplia experiencia en el manejo de este tema, para que me apoyara, al igual que otras psicólogas allegadas, en la presentación de algunas recomendaciones para cuando tengamos serias dudas sobre si nuestros hijos, sobrinos, nietos, familiares o amigos están consumiendo drogas. Las drogas provocan cambios en el comportamiento y daños irreversibles en la salud y en la calidad de vida de quien las consume y de las personas que lo rodean. Las adicciones a diversas sustancias se han convertido en un grave problema de salud pública por........
