Exportar carne no es el enemigo: Decisiones sin evidencia ponen en riesgo al pequeño ganadero
No puedo permanecer en silencio frente a la decisión del Gobierno de restringir y eventualmente prohibirlas exportaciones de ganado y carne bovina con el argumento de que así bajarán los precios al consumidor. Más allá de las buenas intenciones, estamos frente a una medida sin sustento científico robusto, tomada en un contexto de alta sensibilidad social, pero con muy poca evidencia técnica sobre la mesa.
Como miembro de la Junta directiva de ASOSUBASTAS y doctorando en Contabilidad y Finanzas de la Universidad de La Salle, no puedo permanecer en silencio frente a la decisión del Gobierno de restringir y eventualmente prohibirlas exportaciones de ganado y carne bovina con el argumento de que así bajarán los precios al consumidor. Más allá de las buenas intenciones, estamos frente a una medida sin sustento científico robusto, tomada en un contexto de alta sensibilidad social, pero con muy poca evidencia técnica sobre la mesa. El diagnóstico oficial es conocido: El kilo de carne de res pasó de 27.502 pesos en abril de 2025 a 31.819 en abril de 2026, un aumento cercano al 15,6%, y en lo corrido del año la carne subió cerca de 5,4%. Ante esto, la ministra de Agricultura ha señalado que el alza estaría explicada, en buena medida, por las exportaciones de ganado en pie y por incrementos “de hasta 19%” en los precios en subastas ganaderas. Sobre esa base se propone restringir la exportación de machos menores de dos años, vientres y en el escenario más extremo, prohibir las exportaciones de carne bovina. El problema no es solo la medida, sino la........
