Tregua incierta en Davos
Desde hace ya varias décadas, la localidad suiza de Davos, deja de ser, por una semana, un centro de ski, para convertirse en el foco de la política mundial. A Davos, sede permanente de la reunión anual del Foro Económico Mundial, concurren los mayores estadistas, funcionarios internacionales, estudiosos, empresarios, líderes económicos y, por cierto, periodistas, para dar a conocer o escuchar informes y directrices que mueven el mundo, en materias económicas, científicas y políticas. Y, aunque la competencia en materia de reuniones de esta especie ha crecido mucho en años recientes, la Reunión de Davos sigue siendo la que despierta más expectativas de grandes anuncios.
Este año esas expectativas corrían por cuenta del personaje que ha generado gran parte de la actual incertidumbre global, económica y política. A Donald Trump le gusta ir a Davos, más que a cualquier otro evento del género y es el único Presidente de Estados Unidos que ha concurrido estando en el cargo; y lo ha hecho dos veces. Ahora eligió esta tribuna para culminar el primer año de su segundo mandato, para exponer los que considera sus enormes éxitos y referirse directamente a los numerosos conflictos que aún afectan al mundo, especialmente los que involucran a su país.
Al comenzar su nuevo mandato doce meses atrás, Trump se presentaba como un triunfador, no sólo en el voto de sus ciudadanos, sino también a nivel mundial. Y a pesar de que las encuestas en su país no le dan resultados muy halagadores (con caídas de dos dígitos en su aprobación), el mundo entero sigue mirando al país centro del orden mundial, mientras sus equipos siguen esforzándose en presentar la imagen de unos Estados Unidos que nunca había estado mejor. Aunque no han existido éxitos muy grandes en política exterior, el Presidente asegura que la paz ha avanzado en ocho conflictos; la tregua en Gaza, podría se uno de ellos, la invasión de Venezuela otro, pero la guerra continúa en Ucrania, en Sudán, en Yemen y entre otros países........
