La pornografía y la ONU remecen el verano
Chile descubrió que el Estado no solo administra impuestos, también produce contenido. No series, no documentales, sino algo bastante más explícito; financia actividades que entran en el terreno de la pornografía.
¿Cómo así? Bueno, el Estado decidió financiar una muestra de cinematografía pornográfica llamada “Excéntrico Fest” y justificó haber gastado $65MM para «cuestionar apasionadamente el estigma que cae sobre la creación de pornografía, reivindicando su valor artístico, político, terapéutico, libidinal, pedagógico y comunitario» -como decían los organizadores era el foco de dicha propuesta- y además “abrir espacios para la imaginación transgresora del orden heteronormativo”, solo porque cumplió con las bases del concurso por fondos públicos 2025. Pero no les importó que fuera pornografía, porque “la adjudicación del fondo no implica respaldo, aprobación ni definición de contenidos”. Un real escándalo.
La reacción oficial fue predecible. Silencio primero. Relativización después. Y finalmente lo........
