Proyecto común
La suerte está echada. El Presidente electo ya ha definido el núcleo central del próximo gobierno (al menos para el primer tiempo) y el 11 de marzo está a la vuelta de la esquina. Convertir a un grupo heterogéneo de ministros en un auténtico equipo constituye todo un desafío y parte importante del éxito de Kast dependerá de su capacidad de amalgamar lo diverso, de convocar en torno a un proyecto común a personas con sensibilidades y trayectorias muy distintas. La posibilidad de integración tiene que ver con elementos humanos y técnicos, pero sobre todo con una visión compartida sobre lo que están haciendo juntos, indispensable para dotar al gabinete de cohesión y consistencia verdaderamente política.
Como era de esperar, la elección de los nuevos ministros y los otros cargos centrales ha despertado intenso debate, y es indudable que su composición -libre y distante de los partidos- entraña no pocos riesgos, vinculados a la inexperiencia pública y a la dificultad de articulación con el Congreso (aunque no digamos........
