La Sierra Nevada no puede esperar
Durante décadas, la ausencia selectiva del Estado permitió que estructuras armadas ilegales ocuparan funciones básicas de autoridad. Allí donde no llegaron el agua, la justicia, la educación, las vías, la salud ni las oportunidades para los jóvenes, llegaron otros con armas, miedo, extorsión y control social. Esa realidad no puede seguir maquillándose con discursos ni con diagnósticos repetidos que han generado ruido, poco avance y desesperanza.
Por eso, la continuidad del proceso de paz en la Sierra Nevada debe sostenerse, pero con rigor y sin vetos. No se trata de una negociación política con una insurgencia, sino de un proceso judicial, territorial y humanitario con actores armados con arraigo y control territorial. Esas organizaciones deben someterse a la........
