Colombia: Espacio, tiempo y diferencia
El espacio nunca ha sido un entorno neutro. Nuestra geografía ha sido cómplice, testigo y causa del conflicto. Mientras los centros urbanos se integran al discurso de la modernidad y el progreso, vastas regiones del campo y la periferia quedan atrapadas en un letargo detenido.
En la Colombia profunda, el Estado es una promesa incumplida o un eco que llega tarde. Allí, donde la ley es reemplazada por el terror, la vida humana se tasa por debajo del control de la hectárea o la ruta. Es doloroso admitir que, en pleno siglo XXI, el lugar donde se nace sigue determinando, con una precisión cruel, las posibilidades de sobrevivir. La fragmentación no es solo territorial, es humana.
El tiempo colombiano es una herida abierta. No hemos vivido esta sucesión sangrienta como un episodio aislado, sino como una constante histórica que se adapta con una plasticidad........
