Después de las elecciones…
Las elecciones presidenciales no resuelven con inmediatez los problemas de una nación. Apenas deciden quién tendrá la responsabilidad de enfrentarlos. Por ello, el valor real de una victoria política no se mide en la euforia de la noche electoral, sino en la capacidad de gobernar y transformar esa confianza ciudadana en resultados.
Si este domingo Abelardo de la Espriella resulta elegido presidente, -como lo señalan las encuestas-, iniciará una etapa en la que se pondrá a prueba las promesas de campaña y la capacidad de gobernar en medio de una sociedad profundamente dividida. Ningún........
