menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Los recovecos de los diccionarios (A propósito del Día del idioma)

42 0
19.04.2026


Desde que Real Academia Española (RAE) emprendió la tarea de “limpiar, fijar y dar esplendor” a la lengua hispana, el diccionario dejó de ser una simple lista de términos para convertirse en un espejo —imperfecto, siempre en construcción— de la sociedad que lo habla. Porque cada palabra que entra en sus páginas no llega sola: trae consigo la historia de quienes la pronunciaron primero, el territorio donde germinó y las tensiones que la hicieron necesaria. En América Latina, donde el idioma se volvió mestizo desde el primer encuentro de las dos civilizaciones, el diccionario ha tenido que aprender a escuchar. Voces indígenas, giros caribeños, modismos andinos y neologismos urbanos han ido abriéndose paso, desafiando la idea de un español único y monolítico.

El diccionario, entonces, no manda: registra. No dicta: dialoga. Su autoridad no proviene de la rigidez, sino de su capacidad de adaptarse sin perder coherencia. En tiempos de redes sociales y escritura vertiginosa, frenética, cuando las palabras nacen y mutan a la velocidad de un clic, su papel resulta más crucial que nunca: ordenar sin sofocar, orientar sin censurar.

Celebrar el Día del Idioma, entonces, es, en ese sentido, celebrar también la vigencia del diccionario como herramienta de ciudadanía. Porque quien domina las palabras, comprende mejor el mundo; y quien las comprende, está en mejor posición para entenderlo y transformarlo.

Quizás por eso, cada vez que abrimos un diccionario —sea en papel o en pantalla— repetimos, sin percatarnos, un gesto........

© El Informador