La crisis eléctrica, en serio
Cuatro veces se ha ido la luz en mi oficina mientras preparaba esta nota. La computadora se apaga e Internet se interrumpe. Las fluctuaciones que los legos como yo llamamos coloquialmente “bajones” son cada vez más frecuentes en Caracas donde, comparados con las regiones, seguimos “caballo blanco” como decían en mi casa cuando creíamos que nuestra situación era mejor que la de otros.
En Lara, mi región, los cortes son diarios por varias horas, con evidente daño al trabajo, la economía y en fin, la vida de todos. Un creciente racionamiento cuya racionalidad es desconocida por el público salvo ocasionales pretextos para justificar una crisis que va larga en vez de afrontarla y resolverla, afecta por el Occidente a Zulia y los Andes; Apure, Portuguesa, Cojedes y Guárico en los Llanos y la región Central. Pero me entero que Oriente ya no se escapa. Cortes prolongados en Anzoátegui y Sucre, con característicos bajones constantes en Puerto La Cruz; en Maturín abundan bajones y cortes no programados y en Margarita, cortes frecuentes y prolongados. Irónico es que en Bolívar, la región de los grandes complejos hidroeléctricos, sufran largos apagones y padezcan racionamiento. En la zona minera del Sur........
