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Diarios Criminales: Jotañé y la Sangre en Cabo Negro en el Festín de los Escualos -Parte 6-

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08.06.2026

«En las regiones donde los hombres se disputan la tierra y el mar con ferocidad, 

las leyes no son más que un adorno de papel. 

En el frente de batalla, la virtud es una moneda sin valor 

y la ética se reduce a saber de qué lado viene el disparo.»

(Premio Nobel de Literatura, 1957)

«La traición es un crimen exclusivo de los vencidos. 

Cuando un hombre deja su bando y logra alzarse con la victoria, 

su antigua deslealtad se rebautiza de inmediato como pragmatismo, audacia o destino.»

(Premio Nobel de Literatura, 1964 — rechazado)

«No pienses que el que cambia de bando es impulsado siempre por la cobardía; 

a veces es el peso de una realidad insoportable el que quiebra la lealtad más antigua. 

Sin embargo, ante los ojos del mundo, la mudanza de bandera nunca deja de oler a azufre.»

(Premio Nobel de Literatura, 1929)

«Cuando los imperios se tambalean y las promesas de los hombres se disuelven en el salitre, 

el metal es el único testigo honesto que queda. El plomo no entiende de traiciones ni de conversiones; 

es la última y más pura verdad de la guerra.»

(Premio Nobel de Literatura, 1907)

La operación no oficial comenzó bajo una luna menguante. Jotañé, acompañado por el Teniente —quien ahora operaba como un informante desesperado buscando redención— y dos agentes tácticos de la DEA, abordaron una lancha de intercepción rápida tipo Cigarette. Al llegar a las coordenadas de Cabo Negro, el mar se mostró inusualmente hostil. No hubo intercambio de palabras, solo el trueno de un lanzagranadas desde una embarcación sin luces que los esperaba emboscándolos. El impacto fue directo en la popa. El casco de fibra de vidrio se partió en dos con la facilidad de una galleta, arrojando a los hombres y al armamento al océano oscuro.

Mientras caían al vórtice negro, el Teniente logró aferrarse........

© El Impulso