Nelson Fréitez Amaro: El sociólogo de la Universidad de El Manteco
Se fue Nelson a despedirse de la transitoriedad de la existencia humana en un país lejano, repleto de mitos y leyendas, antiguos celtas y gnomos verdes, grandes escritores. Que los gigantes de las letras Oscar Wilde y James Joyce te reciban en ese ascenso laico tuyo hacia los cielos que emprendes, hombre de maravillosas iniciativas sociales, inusual y espigada estatura corpórea, sonrisa permanente.
Su larensidad se transparenta en sus dos apellidos tan occidentales como los crepúsculos y las infinitas hileras de sisal. Su fino olfato sociológico se forma al calor del viejo mercado de El Manteco, un gentío incrustado firmemente y renacido en la ciudad de las cinco vocales: Barquisimeto. Su infancia y adolescencia se conformaron al calor del apacible Barquisimeto de Casta J. Riera, Don Raúl Azparren, los Hermanos Gómez y Mercedes Lobatón, cuando El Obelisco estaba aún retirado de la urbe y la ululante sirena de la Galletera El Ávila retumbaba sin falta mañanera y vespertina.
Lo conocí en las filas del Movimiento Al Socialismo, MAS, por allá en la época de la candidatura del catire Teodoro Petkoff y la visita obligada al Palacio de los hermanos Segura en la Avenida 20. Vehemente buen orador, le poníamos atención a sus magníficas digresiones sobre eurocomunismo, Gorbachov y el socialismo democrático en Venezuela. Luego, durante la caída del muro de Berlín, coincidimos en la Fundación Buría de........
