“Es cuando yo no esté por aquí, pero sí en el paisaje”
Polidoro Plata, mi padre, fue un naturalista de crianza y vocación, que dirigió durante 40 años, ad honorem, el vivero de la Sociedad de Mejoras Públicas (SMP) de Barranquilla. En ese lapso se regalaron allí cientos de miles de arbolitos de especies florecientes, en especial robles rosados, acacias rojas y amarillas, orgullo de la India y lluvia de oro. Primero era en latas de galletas o aceite, que no todos mis lectores recordarán. Cada arbolito bien sembrado a cambio de otra lata vacía para sembrar uno nuevo; más tarde las latas fueron remplazadas por bolsitas plásticas.
En el vivero había pájaros, loros y otras especies menores. Un........
