El viejo carnaval
El propósito de estas líneas no consiste en desempolvar los rasgos principales del carnaval, un fenómeno cultural que, en sus orígenes, implicaba la abolición de las jerarquías, los privilegios, las reglas y los tabúes. Para eso sigue siendo mejor escuchar a Nelson Henríquez cuando canta: «el pueblo barranquillero va a gozar el Carnaval…». O a Los Gaiteros de San Jacinto: «Catano que vocaliza / El Goyo que toca el guacho / Guardián toca su tambor». Lo que interesa aquí, de momento, no es el carnaval en sí, sino su influencia en el campo literario, es decir, la transposición del carnaval al lenguaje de la literatura.
Hubo un tiempo, bastante lejano, en el que se constituyeron y desarrollaron múltiples y heterogéneos géneros literarios vinculados entre sí por una raíz común, un aire de familia, un interno y secreto parentesco de hijo repudiado. En la........
