Un problema de salud pública
Hace unos meses escribí en este espacio sobre las decisiones de Finlandia y Dinamarca de restringir el uso de celulares en los colegios, motivadas por la creciente preocupación por sus efectos en el aprendizaje y la salud emocional de los estudiantes. Desde entonces, el debate no ha hecho más que ampliarse y otros países han empezado a examinar el problema con la misma seriedad. Poco a poco se comprende que el impacto de estas plataformas sobre niños y adolescentes es lo suficientemente profundo como para exigir respuestas claras desde la política pública.
El giro responde a la acumulación de evidencia académica. Investigadores como el neurocientífico Jared Cooney Horvath han advertido que la sola........
