Las reparaciones
Hace unas semanas se dañó la nevera de mi casa. Para resolver el asunto llamé al servicio al cliente de la marca, esperé la visita del técnico autorizado y confié en que el problema se solucionaría tras su intervención. No fue así. El técnico ha regresado varias veces, cada una con una explicación distinta y una solución que parece definitiva hasta que días después el daño vuelve a aparecer. Lo exasperante no es solo la falla del electrodoméstico, a pesar de los inconvenientes que genera, sino la sensación de que incluso los canales formales de reparación operan con una mezcla de ensayo y error, informalidad y escaso rigor técnico.
La experiencia no es excepcional y estoy seguro de que varios de los lectores se han enfrentado a........
