Es ahora o nunca
Estados Unidos atraviesa una escasez de ganado sin precedentes, con un inventario que cayó a 86,2 millones de cabezas, el nivel más bajo en 75 años.
Semejante reducción disparó los precios de la carne y de su expresión más popular: la hamburguesa, el “lunch” de la clase media estadounidense, por lo que, con elecciones en noviembre, el olfato político de Trump lo llevó a autorizar la importación adicional de 300.000 toneladas de carne bovina en 90 días.
No es una necesidad pasajera. Estados Unidos puede recomponer su hato muy pronto, pero el crecimiento de la población mundial genera una escasez que puede extender esas importaciones adicionales.
Estados Unidos necesita carne y Colombia tiene ganado. Con cerca........
