Harakiri político y democrático
Las democracias no se fortalecen cuando desaparecen las diferencias políticas, sino cuando estas se tramitan dentro de la Constitución, la ley y las instituciones. La transición entre un gobierno y otro constituye una de las mayores pruebas de madurez de un Estado. Lo que hoy vive Colombia, lamentablemente, desborda esa línea.
La ruptura del proceso de empalme, los enfrentamientos entre el gobierno saliente y el presidente electo y el creciente nivel de confrontación han generado un ambiente de incertidumbre institucional. Ya no se trata únicamente de una disputa política; está en juego la confianza de los ciudadanos en las reglas de la democracia.
En este contexto, la Contraloría General de la República asumió una posición institucional. El contralor general encargado, Carlos Silgado, recordó........
