Cuando al malo le va bien
¿Por qué a la gente mala le va bien? —me pregunta, con una actitud seria, una señora que encuentro camino a la cancha de pádel. Voy contra el tiempo y no puedo quedarme a conversar con ella, por eso la invito a leer el salmo 37.
Juego tres sets y al volver fatigado a casa, tomo una de las Biblias de mi biblioteca — colecciono distintas traducciones de la Biblia — para volver a leer el salmo y tratar de meditarlo. La mayoría de los autores considera que este salmo es más una reflexión sapiencial que una oración. Habla un maestro que observa la vida y aconseja al discípulo. Por eso los imperativos: «no te irrites», «confía», «haz el bien», «descansa en el Señor», «espera». Se trata de........
