Fracasó el golpe blando vía Rocha
Fue efímera la rebelión de Rubén Rocha. No por eso deja de ser sintomática del riesgo para el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum si se mantiene en la línea de cobijar, casi hasta la ignominia, a personajes de oscuros antecedentes, como el sinaloense.
Desde que Estados Unidos solicitó a México detenerlo con fines de extradición, y hasta antes de su faramalloso regreso al gobierno de Sinaloa, la administración federal, Morena, sus bancadas y gobernadores lo arropaban y exigían casi a gritos a los vecinos del norte: ¡pruebas, pruebas!
El viernes cambiaron de opinión. Su “decisión personal” de retomar el cargo lo convirtió de inmediato en un apestado para la cuatroté. Los mismos que en el pasado hasta........
