El confusionismo de la 4.T-2.P
Con mucha frecuencia, los hechos delictivos, los crímenes y las muertes inexplicables son atribuidos a la fatalidad, al accidente o a la triste circunstancia de pasar por el sitio equivocado en el peor momento o a la mala vista de los criminales, quienes en el extremo llegan a confundir a un capo (Chapo) con un príncipe de la iglesia (Posadas), como ya ha ocurrido en el surrealista confusionismo mexicano.
Hace unos cuántos días, un grupo de técnicos de la empresa minera canadiense Vizsla Silver fue secuestrado en Sinaloa. Los cadáveres han ido apareciendo por tandas y la explicación entre angas y mangas: “...Es de que los confundieron, señito”.
Y entre confusos y confundidos, Omar García........
