El diálogo también juega el Mundial
Mientras buena parte del mundo cuenta los días para que México vuelva a colocarse en el centro de la conversación global con la Copa del Mundo, el Gobierno Federal enfrenta una prueba que va mucho más allá de estadios, ceremonias o reflectores internacionales. La verdadera prueba está en demostrar que la gobernabilidad democrática puede prevalecer incluso en medio de la presión, la protesta y las diferencias, y hasta ahora, la apuesta ha sido clara: diálogo antes que confrontación.
En cualquier otro momento de nuestra historia reciente, los bloqueos, plantones y movilizaciones de la CNTE habrían sido atendidos bajo una lógica de fuerza. Hoy la ruta es distinta, no porque el desafío sea menor, sino porque existe una convicción política diferente sobre cómo debe relacionarse el Estado con los movimientos sociales.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha sido enfática al sostener que no habrá represión. Más allá de simpatías o diferencias ideológicas, el mensaje tiene gran peso político. El gobierno no está dispuesto a sacrificar la estabilidad social ni los derechos de manifestación para construir una imagen artificial de orden. La apuesta es negociar.
No es una posición sencilla. México se prepara para recibir millones de visitantes, cualquier gobierno tendría la tentación de resolver el problema por la vía rápida; sin embargo, la Federación ha decidido sostener una mesa de diálogo abierta. En esa estrategia, la Secretaría de Gobernación ha jugado un papel fundamental y Rosa Icela Rodríguez ha insistido una y otra vez en que la salida debe encontrarse mediante acuerdos y comunicación........
