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Reforma electoral

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02.03.2026

“El INE no puede ser autónomo” Pablo Gómez Álvarez  googletag.cmd.push(function() { googletag.display('div-gpt-ad-interarticle(1)'); });

“El INE no puede ser autónomo”

Hoy lunes, la presidenta de la República finalmente presentará ante la Cámara de Diputados la reforma electoral. Tiene el mismo objetivo de todas las reformas que ha planteado Morena: más poder y más control. 

Es la primera propuesta de reforma electoral en la historia de México en la que no participó la oposición. Es el gobierno escribiendo las reglas del juego electoral sin escuchar a los jugadores. 

Es la reforma electoral de un gobierno autoritario al que no le gustan los equilibrios democráticos del poder, no le gustan los controles. Es el poder queriendo más y más poder. 

La reforma no surge de un consenso democrático, del diálogo y la negociación. Es producto de una comisión presidencial, formada por miembros del partido en el poder.  Es el resultado de una deliberación sin pluralidad. 

Se le encargó la redacción de la propuesta a Pablo Gómez Álvarez, un político de ideas viejas, formado en el más rancio autoritarismo del comunismo. Un político que reniega de la democracia liberal, y que toda su vida ha hecho política desde el rencor, vaya usted a saber de qué. 

Por lo tanto, la propuesta no es innovadora, no es moderna. No busca abrir espacios de participación ni de representación, no plantea cómo mejorar la política ni las elecciones. Es una propuesta que solo pretende darle más poder al partido mayoritario y que los partidos minoritarios desaparezcan, de ser posible. 

Y también es una propuesta que propone menos autonomía del árbitro electoral. Pretenden meterle la mano al INE, buscan debilitarlo, para después controlarlo. Y es que, el actual gobierno de México, como buen gobierno autoritario, quiere tener el control de quien organiza las elecciones y cuenta los votos. 

Plantean modificar la representación proporcional, un modelo que está por cumplir 50 años en este país y del cual se benefició, sobre todo, la izquierda cuando no ganaba elecciones. Antes no se quejaban de este sistema, el mismo Pablo Gómez ha sido legislador plurinominal en varias ocasiones. 

También se propone bajar el financiamiento a los partidos. Aunque esto en principio se escucha bien, en una democracia tan frágil, como la nuestra, hay que tener cuidado en este tema. Ahorrar dinero puede debilitar nuestra democracia, puede hacerla vulnerable. 

Parece que a Morena dejó de importarle que los partidos reciban dinero fiscalizable. Al parecer ellos han encontrado otras fuentes de financiamiento más eficientes y menos transparentes, modelos de financiamiento quizás inconfesables. 

En Acción Nacional nos oponemos a regresar a los tiempos en los que el gobierno organizaba las elecciones, controlaba al árbitro. Porque controlar al árbitro significa asegurar el resultado. 

Este gobierno quiere controlarlo todo. Pero no proponen en la reforma controlar la intervención del crimen organizado en las elecciones. Seguramente se les olvidó. 

POR HOMERO NIÑO DE RIVERA


© El Heraldo de México