No es la molécula, es el todo
No es la molécula, es el todo
Hay conversaciones que incomodan porque nos obligan a mirar algo que llevamos tiempo evitando.
Hace unos días, Donald Trump firmó un decreto para acelerar la investigación en terapias psicodélicas y, fiel a su estilo, incluso bromeó preguntando si él mismo podía “tomar un poco”. Más allá de la anécdota, lo que hay detrás es mucho más relevante: el reconocimiento -cada vez más difícil de ignorar- de que la crisis de salud mental requiere nuevas respuestas.
En ese contexto, empezar a explorar nuevas -o quizás ancestrales- alternativas para la salud mental parece lógico. Hay evidencia que apunta a que sustancias como la psilocibina o la ibogaína podrían tener un potencial terapéutico importante en casos donde otros tratamientos de nueva generación no han funcionado.
Pero reducir la conversación a si funcionan o no, es quedarse corto.
La pregunta de fondo es otra: ¿por qué necesitamos esto hoy?
Durante mucho tiempo tratamos la salud como si fuera fragmentada. Como........
