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La Paz: el municipio que se reconcilia con su historia

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24.08.2026

El municipio de La Paz, conocido popularmente como Los Reyes La Paz, hunde sus raíces en el México prehispánico. Su cabecera municipal, Los Reyes Acaquilpan —cuyo nombre en náhuatl significa "sobre la hierba de la arena"—, se erigió como un relevante asentamiento bajo la influencia de la metrópoli de Tula hacia el año 800 d. C. La zona arqueológica que aún se resguarda en el municipio testimonia que, siglos antes de la llegada española, este territorio ya fungía como un enclave estratégico en la cuenca, probablemente volcado a la extracción de cantera para la construcción y vinculado directamente al señorío de Texcoco.

Durante la colonia, la comunidad indígena de Acaquilpan adoptó el nombre de "Los Reyes" al ser encomendada espiritualmente a los Santos Reyes Magos por los misioneros franciscanos. Tras diversos cambios territoriales a finales del siglo XIX, la demarcación se consolidó formalmente el 17 de febrero de 1899 bajo el nombre de Municipio de La Paz, fijando su cabecera en el poblado de Los Reyes Acaquilpan.

La Paz padeció décadas de abandono e indiferencia durante el siglo XX. Su cercanía con la capital del país, lejos de traducirse en desarrollo y progreso local, propició la extracción y desviación de recursos hacia la metrópoli, desplazando las necesidades apremiantes de las y los paceños. Durante los gobiernos federales del PRI y del PAN, la inversión social y la planeación de la infraestructura en La Paz quedaron en último término.

El neoliberalismo y su impacto en La Paz

A pesar de que la mayor parte de su territorio se ubica en cerros, registró un crecimiento demográfico exponencial derivado de su colindancia con la Ciudad de México y la desregulación del suelo impulsada por la reforma constitucional al Artículo 27 de 1992. Ejidatarios y fraccionadores informales, amparados por la mercantilización de la tierra y la nula intervención del Estado, lotificaron y comercializaron predios a familias de origen muy humilde, desprovistos de servicios básicos en zonas de alto riesgo geomorfológico. El suelo ejidal pasó a convertirse en una mercancía de libre mercado. En La Paz, esto aceleró la venta irregular de parcelas ejidales y, como consecuencia, casi el 60% de las propiedades carecen de escrituras, condición que genera una falta de certeza jurídica grave.

Posteriormente, las administraciones federales, desde Ernesto Zedillo hasta Enrique Peña Nieto, reiteraron promesas de erradicación de la........

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