El mundo viene a ver lo que hemos construido
Ayer se hizo el anuncio de que la Ciudad de México fue designada sede del Foro Urbano Mundial 14 (FUM14) para 2028. Vale la pena detenerse en lo que significa para la Ciudad: dentro de dos años, más de 35,000 personas de más de 160 países vendrán a esta ciudad específicamente para ver cómo vivimos, cómo resolvemos nuestros problemas y qué podemos enseñarle al mundo sobre habitar una megalópolis. Hay razones para sentirse orgullosos.
El Foro Urbano Mundial es la reunión más importante que convoca Naciones Unidas sobre ciudades. Su agenda no es abstracta: vivienda, movilidad, espacio público, medio ambiente, servicios básicos, gobernanza local. En 2028, esa conversación ocurrirá aquí, en el Bosque de Chapultepec y sus recintos culturales aledaños. La ciudad misma será el argumento.
El antecedente más cercano en América Latina es Medellín, que fue sede del Foro en 2014. Para esa ciudad, el evento fue el momento en que su transformación urbana adquirió visibilidad internacional. Medellín fue seleccionada como sede precisamente porque había implementado un enfoque innovador para reducir la formación de asentamientos informales, combatir la pobreza y mejorar la sostenibilidad ambiental. El Foro no creó la transformación de Medellín; pero sí la proyectó ante el mundo y le dio continuidad política. Ese es exactamente el efecto que puede tener para la Ciudad de México.
La Ciudad de México llega a esta cita con credenciales propias, se ha transformado notablemente los últimos 20 años. En octubre de 2025, la propia ONU-Habitat otorgó a la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, el Premio Internacional Pergamino de Honor por las UTOPÍAS, reconociendo su enfoque visionario y participativo de regeneración urbana y justicia social, ejemplificado en su modelo de espacios comunitarios inclusivos. Ese premio, que desde hace más de 30 años ha reconocido 197 iniciativas en todo el mundo es la señal de que el organismo que convoca al Foro ya considera a esta ciudad un referente global.
Con los participantes del Foro vendrán a observar con lupa cómo una de las ciudades más grandes del planeta enfrenta sus retos urbanos. Los delegados querrán ver el avance en movilidad urbana: la expansión del Metrobús, el Cablebús y la red de ciclovías. Querrán conocer la política de vivienda social y los instrumentos para frenar el desplazamiento en zonas de tensión inmobiliaria. Preguntarán por la preservación del suelo de conservación ecológica y entender cómo se gobierna una metrópolis de más de 22 millones de habitantes que cruza jurisdicciones locales y federales. En todas esas preguntas, la ciudad tiene respuestas honestas de cómo ha enfrentado retos y, en varios casos, ejemplos para el mundo.
Eso es lo que convierte al FUM14 en una oportunidad estratégica para usar los dos años que quedan para avanzar en los temas que ya están en la agenda, sabiendo que en 2028 la Ciudad de México estará bajo la mirada del mundo y será la antesala para la evaluación de la Agenda 2030. La pregunta que el anuncio de ayer deja sobre la mesa es sencilla: ¿en qué ciudad queremos que nos vean? Responder esa pregunta con hechos concretos es la política urbana de los próximos años.
POR CARLOS MARTÍNEZ VELÁZQUEZ
DIRECTOR GENERAL DEL FONDO MIXTO DE PROMOCIÓN TURÍSTICA DE LA CDMX
