Tragos de amargo licor en el beisbol
Decía “El Mago” Septien que después de un juego sólo queda la frialdad de los números y estos no son halagüeños para la selección nacional en el Clásico Mundial de Beisbol (WBC).
Pretextos sobran. Así como hace tres años la selección funcionó de forma extraordinaria con todo y las ausencias y las mismas reglas para usar a los pitchers, en esta ocasión el desempeño fue desastroso sin pitcheo abridor, bats apagados —empezando por Randy Arozarena— y un pobre juego defensivo. Pocos jugadores se salvan.
En este deporte hay un adagio: cuando el beisbol te da, lo hace a manos llenas y cuando no, todo sale mal. Hace tres años el haber llegado a semifinales y ese duelo tan cerrado ante Japón generó expectativas tan enormes que surgió una comparación tan indeseable como innecesaria: en el beisbol sí se gana y en el futbol no.
Antes de iniciar el WBC el manager Benji Gil le echó más gasolina a ese fuego. Por eso tras la paliza 9-1 ante Italia llegaron los reclamos de la afición.
Ese tercer lugar de hace tres años no borra que México perdió también ante Italia en 2017. Pasó también en 2013. Ese equipo se le atraganta a los nuestros. Si bien México ha derrotado tres veces en el WBC a Estados Unidos en esta ocasión no pudo y en general su participación en los WBC ha sido mala.
En el Premier 12 de 2019, entonces con Juan Castro como manager, México ganó dramáticamente a los gringos y calificó a los Olímpicos de Tokyo.
Ahí, también dirigidos por Gil, fue la actuación más vergonzosa con cero victorias y una humillante derrota 12-5 ante Israel. La única vez que México calificó nos representaron de esa manera.
Tampoco se olvida el ridículo de haber usado jerseys de los Tomateros de Culiacán y tomarse fotos frente a los aros olímpicos, “chistecito” que casi le cuesta al país un castigo por usar ropa no autorizada. Nadie les exige un paso perfecto siempre, pero hay maneras y rivales para perder.
Después, Gil se sacó la espina en 2023. ¡Bravo!, pero una golondrina no hace verano. México no estará en Los Ángeles 2028 y mucho se habló de estar acotados por el número de lanzamientos permitidos a los pitchers.
Las reglas son iguales para todos. Eligieron a esos jugadores porque se supone que son los mejores, 21 peloteros mexicanos o de doble nacionalidad que forman parte del sistema de la MLB, luego se bajaron tres. A Tokyo fue lo poco que se rescató de la LMB donde como los controles antidopaje son una broma van los pocos que están limpios.
Faltan peloteros mexicanos o de doble nacionalidad de mayor calidad para no pasar esas penurias. Japón juega con siete de MLB y los demás son de su liga local.
Acá con la liga atiborrada de extranjeros —algunos malísimos— ya no hay desarrollo. Ojalá entiendan y corrijan. O quizá tienen razón, el beisbol sí se está futbolizando.
