Tragos de amargo licor en el beisbol
Decía “El Mago” Septien que después de un juego sólo queda la frialdad de los números y estos no son halagüeños para la selección nacional en el Clásico Mundial de Beisbol (WBC).
Pretextos sobran. Así como hace tres años la selección funcionó de forma extraordinaria con todo y las ausencias y las mismas reglas para usar a los pitchers, en esta ocasión el desempeño fue desastroso sin pitcheo abridor, bats apagados —empezando por Randy Arozarena— y un pobre juego defensivo. Pocos jugadores se salvan.
En este deporte hay un adagio: cuando el beisbol te da, lo hace a manos llenas y cuando no, todo sale mal. Hace tres años el haber llegado a semifinales y ese duelo tan cerrado ante Japón........
