La oposición ya no discute, fabrica mentiras
La oposición está cruzando una lÃnea peligrosa. Dejó de competir con ideas y empezó a competir con ficciones. Ya no está en la cancha del debate público, sino en el set de una pelÃcula barata donde todo se vale: invasiones imaginarias, conspiraciones de caricatura y âpruebasâ que no pasan ni el filtro de una búsqueda rápida, pero sà el algoritmo. Y cuando el algoritmo manda, la realidad estorba. La semana pasada, en un debate con voceros de otras fuerzas polÃticas, vimos el tamaño del problema, frente a argumentos, respondieron con guiones. Frente a datos, respondieron con montajes. Frente a la complejidad del paÃs, respondieron con una urgencia infantil por escandalizar. No fue oposición, fue una clase intensiva de desinformación aplicada.
El ejemplo retrata el nivel. La dirigente del PAN en la Ciudad de México, Luisa Gutiérrez Ureña, afirmó en radio nacional que un avión militar de Estados Unidos que aterrizó en Toluca traÃa misiles y tropas para invadir México. ¿Sustento? Una imagen generada con inteligencia artificial. No es un âerrorâ, no es âexageraciónâ, no es âmalentendidoâ. Es una decisión: preferir el impacto sobre la verdad. Y eso, en polÃtica, se llama irresponsabilidad. Porque inventar una invasión no es cualquier cosa. Es sembrar alarma. Es jugar con el miedo como herramienta electoral. Es dinamitar la conversación pública y, de paso, intoxicar la relación binacional con rumores de cuarta. Es usar el micrófono como gasolina. Y no........
