La tiranía del efectivo
El desarrollo de la política social y la modernización de las finanzas locales en México enfrentan un reto estructural: la alta dependencia del dinero en efectivo. Aunque la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) del 2024 reportó que cerca del 80% de la población adulta cuenta con algún producto formal, la dinámica en las calles mantiene su propio ritmo.
Los datos del Banco de México y el INEGI revelan que el efectivo todavía representa cerca del 70% de las transacciones entre la población bancarizada, y escala hasta el 88% entre quienes habitan fuera del sistema digital. De hecho, el 85.2% de las compras menores a quinientos pesos en el país todavía se liquidan con billetes y monedas.
El efectivo posee una virtud que ningún sistema bancario tradicional ha logrado replicar: no requiere intermediarios, carece de comisiones y permite el intercambio de valor sin burocracia. Para la microeconomía de barrio, esa simplicidad es una condición de supervivencia........
