El regreso de la CIA
Los hechos. El 18 de abril, la Fiscalía de Chihuahua anuncia el desmantelamiento de dos laboratorios de metanfetamina en la sierra. La operación es presentada como un “operativo conjunto” entre la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) y el Ejército. Horas más tarde, la Fiscalía añade a su relato que dos “oficiales instructores de la embajada” estadounidense, junto con el director de la AEI y su escolta, se accidentaron cuando regresaban del operativo. La camioneta cayó a un barranco, se incendió y todos murieron. Una tragedia completa, cerrada y lista para el archivo. Al día siguiente, en la tarde del 19, el embajador Ronald Johnson, un ex halcón de la Agencia Central de Investigación (CIA), lamenta la muerte de “personal de la embajada de los Estados Unidos”. En paralelo, el medio Pie de Nota contradice la versión: los dos “instructores”, en realidad, eran cuatro, pero dos se salvaron; trabajan para la CIA en la embajada ubicada en Monterrey, participaban en labores de inteligencia con drones y habrían sido ellos quienes proporcionaron la ubicación de los narcolaboratorios. Hasta vestían uniformes de la AEI. La historia, que ya era........
