La cruda realidad de la resaca
Para los que siguen festejando el tercer triunfo de Mexico en el Mundial, aquí les cuento algo...
Hay historias que no terminan cuando acaba la fiesta. Comienzan al día siguiente, con la boca seca, la cabeza latiendo y una sed casi imposible de saciar. La cruda —o resaca— es una de las experiencias más universales de la humanidad. Tan antigua, probablemente, como el descubrimiento mismo de la fermentación.
Mucho antes de que existieran las bebidas energéticas, los sobres de electrolitos o las recomendaciones médicas sobre hidratación, las civilizaciones antiguas ya buscaban remedios para aliviar los estragos del alcohol. Hace más de cinco mil años, los sumerios dejaron registros de preparaciones herbales para combatir los malestares posteriores a la cerveza. En el antiguo Egipto, donde esta bebida formaba parte de la dieta cotidiana, se recomendaban panes fermentados, dátiles y hojas de col para recuperar el cuerpo después del exceso.
Griegos y romanos también conocían bien los efectos del vino. Los primeros consideraban vulgar beberlo puro y acostumbraban mezclarlo con agua para moderar sus efectos. Hipócrates escribió sobre los desequilibrios físicos que provocaba el........
