La UNAM, entre “inmaculada” y “la peor de todas”
Antes de que la conviertan en causa y consecuencia de todo –de lo bueno y lo malo, de lo esencial y lo vano, de la caída de Tenochtitlán y del arribo del populismo, etcétera– la Universidad Nacional Autónoma de México tiene una oportunidad y una obligación inescapables.
La crisis de la UNAM por la fallida prueba de admisión amenaza con desbordar CU. Así es casi siempre desde 1968 (aunque antes hubo también otras llamaradas): lo que pasa en cualquier facultad, preparatoria, relación laboral, cambio de rector, accidente o abuso de un docente e incluso de un egresado (presuntamente, Yasmín Esquivel) puede volverse en cosa de horas de importancia nacional.
Más aún si, como es el caso, se tiene un concierto de disfuncionalidad burocrática y de liderazgo que puede afectar la vida de miles de estudiantes.
La UNAM instaló antier una comisión para paliar la crisis por las trampas en el examen de admisión y trazar una salida al “problema”, como precavidamente le llama la presidenta Claudia Sheinbaum a una inédita suspensión del proceso de........
