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México no puede apagar el teléfono

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14.04.2026

Muchas, muchísimas veces en la historia, la frase “trabajar hasta morir” estuvo muy lejos de ser hiperbólica.

En las minas chilenas del norte, a principios del siglo XX, se pagaba a los trabajadores con fichas que solo servían en la tienda de la empresa, y las jornadas de 14 o 16 horas —niños incluidos— eran la norma.

En 1907, cientos de esos mineros fueron asesinados en la Escuela Santa María de Iquique. Habían marchado para exigir algo que hoy no está en discusión: una jornada de ocho horas y un trato digno.

México tiene una historia parecida. En 1906, los mineros de Cananea se lanzaron a la huelga para pedir igualdad salarial y límites a la jornada. La respuesta fue la represión: el Ejército y los Rangers de Arizona dispararon contra ellos, dejando decenas de muertos.

Y 20 años antes, en Chicago, miles de obreros salieron a las calles con la consigna de ocho horas para trabajar, ocho para descansar y ocho para vivir. La represión en Haymarket dejó muertos, detenidos y ejecutados. De ahí surgió el Día Internacional del Trabajo.

Cada........

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