Los “otros datos” del IMSS que oculta Zoé Robledo
Si creían que lo habían visto todo en materia de “otros datos” y discursos triunfalistas, prepárense, porque lo que hoy les traigo a la mesa no es solo indignante, es de auténtico terror.
Fuerte a pico de botella, sin temor a Dios
Mientras a Zoé Robledo se le llena la boca en foros y columnas diciendo que el instituto “vive sus mejores momentos”, la realidad –esa que se escribe con carencias en los pasillos de los hospitales– le ha soltado una bofetada que ni con toda la publicidad del mundo podrá ocultar.
No son los datos de “la oposición” ni es culpa de los “sexenios neoliberales”, esos a los que a Zoé le gusta echar la culpa; son –inhale y exhale– datos del mismo IMSS.
Tuve acceso a un documento elaborado por la Coordinación de Información e Inteligencia en Salud, titulado “Avance de la Evaluación del Desempeño, Marzo 2026”, un termómetro con el que el IMSS se mide a sí mismo, con sus propios indicadores y umbrales de medición.
El diagnóstico es: un sistema que se está desmoronando mientras sus directivos aplauden desde el escritorio.
El promedio nacional de desempeño raspa un mediocre 60.9%. Pero lo que está de miedo es que, bajo sus propios criterios, de los 35 Órganos de Operación Administrativa Desconcentrada (OOAD), antes Delegaciones, ¡ninguno alcanzó el desempeño esperado! Cero de 35. Ni una sola delegación llegó al 80% que ellos mismos consideran aceptable.
La tabla de resultados por estado es una auténtica película de terror.
El peor es Zacatecas, con un 45.8%. Le siguen San Luis Potosí con 45.9% y Chiapas con 46.2%. Incluso las “estrellas” de la clase, como........
