Emilia Calleja deja en tinieblas a las trabajadoras de CFE
Emilia Calleja, la primera mujer en dirigir CFE, es la enemiga número 1 de sus trabajadoras, trabajadorAs con A, diría Claudia Sheinbaum. Ojo, Citlalli Hernández.
Le bajó la luz a la Unidad de Género e Inclusión (UGI). El destrozo es mayúsculo. Convirtió una conquista de género en vergüenza pública.
Imagínense que las trabajadoras hoy dicen que extrañan los tiempos de Bartlett, pues la UGI funcionaba. Leyeron bien, Bartlett, el zar inmobiliario, a quien se le cayó el sistema y de su mujer dice “es sólo mi pareja”, ¡hizo más por las mujeres que Emilia Calleja! Sin palabras.
En tiempos de Barlett
La UGI no se quedó en discursos: 300 salas de lactancia y ludotecas; electrificación a mujeres indígenas; app y protocolos para prevenir y denunciar el acoso sexual; capacitación a 50 mil mujeres, así como 11% más mujeres en puestos de mando. Si esto no es enfoque de género femenino, hecho por un macho, no sé qué es. Daphne Durán lo hizo sin presupuesto etiquetado y luchando contra un sindicato hostil, que la dejaba actuar con márgenes mínimos. Pero lo hizo.
En agosto del año pasado se hizo pública la carta de despedida de Daphne Durán. Cerraba con una profecía: “Les entrego la mejor unidad de género que ha existido en el sector. Les toca ahora cuidarla y defenderla”.
En tiempos de Calleja
Sólo tres semanas sobrevivió intacta la UGI. Emilia la desmanteló. Adiós al equipo con posgrados, certificaciones y años de experiencia en igualdad. Hay una........
