No se va a acabar pronto
La guerra contra Irán lanzada por Israel con el poderoso e improvisado apoyo de los Estados Unidos apunta a un conflicto más prolongado. A pesar de las afirmaciones de Trump acerca de su victoria absoluta y del fin del conflicto en unos días, varios de sus funcionarios empezaron a incurrir en contradicciones.
El secretario de Energía, evidentemente consternado por el impacto en los precios del petróleo y del gas a nivel mundial, afirmó que la guerra durará aún varias semanas. En reuniones privadas ventiladas por medios estadounidenses, el secretario de Guerra, Peter Hegseth, también dijo que su pronóstico se extendía a unas 8 semanas.
Es difícil decirlo porque están sobre el tablero múltiples consideraciones. Estados Unidos no tenía previsto entrar a este conflicto; fue convencido, coaccionado por Benjamín Netanyahu y el gobierno de Israel. Esto quiere decir que atacaron sin un plan preciso de objetivos, metas, suministros, ataques, conclusión y salida. Es decir, las hostilidades bien podrían durar meses.
El Pentágono tiene construidos múltiples escenarios para casos de conflicto: en el Medio Oriente, en el Pacífico, China, Rusia, Mediterráneo, etcétera. Sin embargo, abordó este ataque sin un plan preciso de las metas que querían obtener: desarticular........
