El problema en México hoy es el diésel
Más que por las gasolinas, hoy en México debemos preocuparnos por el diésel.
La afirmación parece ir a contracorriente de las noticias. Ayer el Brent bajó 3.4%, su cuarta caída consecutiva, y cerró en 100.34 dólares por barril, tras haber tocado los 110 la semana pasada. El WTI perdió 4.5% y quedó en 95.78 dólares.
Bastó que Donald Trump dijera que probablemente aceptaría reunirse con el presidente de Irán en la Asamblea de la ONU, y que los cargamentos sauditas en el Golfo Pérsico repuntaran, para que saliera del precio una parte de la prima de riesgo. Wall Street lo celebró: el S&P 500 subió 1.5% y el Nasdaq cerró en récord.
Sin embargo, una cosa es el petróleo y otra el diésel, que responde a otra lógica.
En Estados Unidos, el precio del diésel al público llegó a un récord de 6.29 dólares por galón en la medición semanal más reciente de la Administración de Información Energética (EIA); en enero costaba 3.52.
El indicador diario de la Administración de Precios Energética ya rebasó los 6.50. La gasolina, en cambio, sigue por debajo de su máximo de 2022.
Anecdóticamente, el precio promedio del diésel en California rebasó ya los 8 dólares por galón, y algunas bombas marcan 9.999, el máximo que cabe en su pantalla.
La explicación del comportamiento diferente está en la refinación. Ayer, el futuro de diésel cerró en Nueva York cerca de 4.90 dólares por galón, equivalentes a unos 206 dólares por........
