Buenas señales en el T-MEC, pero queda pendiente negociar
La jornada de ayer, primera sesión de trabajo en la Ciudad de México de la segunda ronda de conversaciones bilaterales rumbo a la revisión del T-MEC, dejó más señales positivas de las que muchos esperaban.
Lo primero, que haya venido el propio representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y que haya decidido invertir una jornada completa en escuchar, no es algo usual.
Greer llegó el domingo y desplegó ayer una agenda intensa: reunión con la industria acerera, afectada por los aranceles del 50 por ciento que derivan de la Sección 232 y que han provocado, según la industria, una caída superior al 50 por ciento en los envíos mexicanos al mercado estadounidense; encuentro con la industria automotriz, cuyas exportaciones cayeron 6.1 por ciento en el primer bimestre, según el INEGI; reunión con el Consejo Coordinador Empresarial; almuerzo con el Consejo Mexicano de Negocios; y cierre con la American Chamber of Commerce of Mexico.
Toda una zambullida con el sector privado.
A esa secuencia se sumaron mesas técnicas sector por sector —acero y aluminio, automotriz, agropecuario, farmacéutico, electrónica y dispositivos médicos—, es decir, la columna vertebral del comercio manufacturero bilateral.
Y........
