Cuando trabajar por la familia te aleja de ella
“El que esté libre de culpa, que arroje la primera piedra”. ¿Quién ha estado exento de esa incomodidad de cumplir en el trabajo mientras algo queda pendiente en casa y, después, al estar con la familia, pensar en lo que dejó abierto en la oficina? Es un dilema persistente, al que conviene darle una salida realista, en tanto sea imposible estar en dos lugares al mismo tiempo.
Existen dos posturas extremas. Para algunos, ese equilibrio es inalcanzable y llegan a declarar que el triunfo en el mundo corporativo exige un sacrificio familiar. Para otros, sí resulta viable cuando hay disciplina, organización y prioridades claras. Tal vez el........
