Finalmente, las patentes provisionales llegan a México
La reciente reforma a la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial (LFPPI) marca un punto de inflexión que merece ser reconocido con claridad: México ha decidido tomarse en serio la innovación. No como discurso, no como promesa, sino como infraestructura institucional.
Durante años, la conversación sobre propiedad industrial en nuestro país estuvo marcada por la lentitud, la incertidumbre y, en muchos casos, por una desconexión entre quienes generaban conocimiento y quienes lo llevaban al mercado. Hoy, ese panorama comienza a cambiar. Y es justo decirlo: este avance es resultado del trabajo coordinado entre legisladores, equipos técnicos, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, y una comunidad creciente de innovadores, abogados, universidades y empresas que hemos insistido, durante más de una década, en la necesidad de modernizar el sistema.
La introducción de figuras como la solicitud provisional de patente es quizás el cambio más significativo para la innovación tecnológica: por primera vez en México, una inventora o inventor puede reservar su fecha de presentación con una descripción inicial sin necesidad de tener el expediente completo y contar con doce meses para formalizar su solicitud. Es una medida que reconoce algo elemental: la innovación tecnológica no espera a que los trámites estén listos. Sobre todo que las más importantes innovación tecnológicas, aquellas que derivan en software, provienen de métodos, los cuales pueden mostrar sus efectividad casi de inmediato al poder escalar en diversas plataformas al mismo tiempo. Las AI Factories estarán ávidas de contar con las oportunidades y negocios inherentes al desarrollo de software de........
