La irresistible tentación del pasado
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
Algo que no ha podido entender el abigarrado número de candidatos que le disputan el poder al Pacto Histórico, es que el país cambió de manera profunda, no en su violencia secular, ni en sus enormes desigualdades, ni en la corrupción anidada en la entraña del Estado. Cambió en algo más sencillo y también fundamental: en la posibilidad real de elegir a unos dirigentes que de verdad le hablan a la gente, al votante de carne y hueso, al de las regiones, al de los barrios populares, al que encontró en el actual presidente y en su bancada parlamentaria una promesa de gobernar y legislar para los excluidos de siempre.
La popularidad de Petro, con un 54,5 % de aceptación según la última encuesta del Centro Nacional de Consultoría, no se da en el vacío. La lectura de los pulidos analistas políticos, de los líderes de opinión, de los enconados opositores ha subrayado, con razón, las improvisaciones, desaciertos y limitaciones del presidente y su gestión. Pero dicha lectura no concuerda con el sentimiento que hay en la calle. Y la prueba es contundente: Iván Cepeda sigue creciendo en apoyo a su candidatura presidencial. Sigue llenando plazas en todo el país con un estilo opuesto al caudillismo petrista y al populismo barato y fascistoide de Abelardo de la........
