La religión civil
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
Al final de la Primera Guerra Mundial, hace poco más de un siglo, el escritor francés Paul Valéry escribió una carta pública en la que lamentaba el triste estado en el que había quedado Europa después de la conflagración mundial; ¿cómo fue posible, se pregunta el poeta, que pueblos tan desarrollados, con tanta ciencia y tanto arte hubiesen engendrado una guerra tan devastadora y absurda en la que todos perdieron? “Se necesitó de mucha ciencia para matar a tanta gente y aniquilar tantas ciudades en tan poco tiempo”; y agrega esto: “tanto horror no habría sido posible sin tanta virtud”.
Hoy, un siglo después, esas palabras vuelven a tener sentido, al menos como advertencia. Vivimos en un mundo tecnológicamente avanzado, estamos inundados de información, de máquinas y de tecnologías que nos resuelven infinidad de problemas prácticos.........
